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Ferias del Libro

Las ferias del libro se convierten en herramientas indispensables de marketing, encuentros que durante un período de tiempo se transforman en escaparates internacionales y epicentros de toda la actividad del sector.

Son verdaderos centros de negocios donde se concentra la oferta y la demanda en un espacio concreto, elementos indispensables que permiten en un solo evento, concentrar el mayor número de empresas, un hervidero de ofertas, presentaciones, acuerdos, contratos, etc. sirviendo como aceleradores del proceso de venta, permitiendo optimizar las relaciones en un entorno de venta profesional.

Una feria se constituye además como la principal fuente de información del sector, un canalizador de opiniones y tendencias, que suelen marcar la proyección de todo el año. Participar en una feria no es una decisión que debe ser tomada a la ligera, cada evento tiene unas características y propiedades que le hacen propicio para cierto tipo de objetivos.

En el sector editorial, podemos encontrar tres tipos de eventos:

  • Ferias nacionales e internacionales, con carácter general o sectorial, abiertas tanto a profesionales como al gran público.
  • Congresos o jornadas técnicas, con objetivos informativos o formativos.
  • Salones especializados para profesionales, con temáticas muy concretas sobre ámbitos del sector editorial.

La tipología del evento marcará y condicionará a su vez todo el entorno de los objetivos de la misma que la empresa pretenda cubrir, que podrán girar en torno a:

  • Introducir nuevos productos editoriales.
  • Reforzar la imagen de marca.
  • Ampliar la red de distribución.
  • Mejorar el proceso de venta.
  • Potenciar los procesos de producción.
  • Contactar con colaboradores.
  • Reafirmar los acuerdos ya existentes.
  • Ampliar el mercado.
  • Estudiar las tendencias.
  • Estudiar la competencia.

Cada evento tendrá su propia estrategia y mercado de expositores y asistentes, micro escenarios dentro de un mismo sector, el editorial, que permite la especialización y el desarrollo de áreas específicas de actuación.

La decisión por lo tanto debe ser tomada con antelación y ser encuadrada en los objetivos estratégicos de marketing. El primer paso para decidir sobre la asistencia al programa de ferias es conocer todo el panorama nacional e internacional, recoger información sobre su antigüedad, su caché, la dimensión nacional o internacional, periodicidad, poder de convocatoria, tipo de asistentes y temática de la misma.

Y es que la participación supondrá un invertir un coste elevado no solo en la mera asistencia, sino en la contratación del stand, servicios anexos, dietas, alojamiento, transporte, publicidad, catálogos, etc. y por eso merece especial atención su estudio y planificación.