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Hoy también se despiden los patrocinadores

Patrocinio deportivo

Hoy se dará por finalizada la actuación de la Selección Española de Fútbol en el Mundial de Brasil, los jugadores y equipo técnico volverán a casa, los aficionados pospondrán la sed de victoria, y la hostelería volverá a poner su mirada en el target del turista.

No son pocas las consecuencias derivadas de una actuación que termina antes de tiempo ni las personas y empresas implicadas, pero si establecemos una escala de afectados, probablemente tras la propia Federación las marcas sean las primeras.

Se estima que son unos 70 millones de euros la facturación anual que la Federación atrae a efectos de patrocinio, una cantidad derivada de contratos donde las marcas obtienen el derecho a aparecer ligadas al evento deportivo, con presencia en numerosas acciones. Pero el gasto invertido por éstas empresas se multiplica hasta números estratosféricos, donde se incluyen gastos de producción, guía de medios, comunicación, organización del evento, social media... una acción que probablemente debería haber sido la más importante del año, pero que por circunstancias puramente deportivas se van al traste en tan solo dos semanas, una situación que probablemente ninguna haya previsto.

Algunas de ellas, obviamos el nombre, han sabido dar una respuesta rápida, probablemente bien planificada, en un contexto de ánimo al deportista y al aficionado, centrándose en valores que ayuden a conectar a ambos bajo un nexo de unión, el amor por la roja, pero convertido en retorno de la inversión probablemente con el amor no baste.  

El poder de negociación de cada una será la única capaz de renegociar el contrato, a fin de poder convertir los inconvenientes de una actuación más corta, en una relación que se dilate hasta el próximo evento deportivo.

A veces la apuesta por el caballo ganador, solo asegura que la caída sea aún más dolorosa.